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sábado, 26 de diciembre de 2015

Newsletter IV, SHJ (2013-2015)

Con su permiso, prefiero despachar esta nueva newsletter de manera más informal.
¿Qué hay del futuro de este proyecto que es Studia Hermetica?… Hablemos primero de su presente y pasado. Hemos disfrutado en este periodo (2011-2015) de dos cursos de posgrado universitario, una muestra de libros, cinco números académicos y tres literarios, una performance artística, así como del apoyo de la editorial Herder y de nuestra inclusión en bases de datos académicas como Dialnet, Latindex, Universia y REDIB. Se han inaugurado nuevas secciones como eXcogito o nuestra particular “academia”, y nuevos colaboradores y seguidores se han sumado a nosotros. Y no cuento, por pura discreción y educación, aquellas iniciativas descartadas o malogradas.
Pensándolo fríamente, y a pesar de ser consciente de que más no se le puede pedir a un proyecto privado y autofinanciado, me siento insatisfecho. Studia Hermetica necesita más apoyo; y no me refiero estrictamente al plano económico, sino a un mayor compromiso de publicación —de calidad— por parte de los especialistas interesados en estas cuestiones, así como más lectores (rondamos las 700 visitas mensuales) y un mayor interés por parte de los círculos académicos hispanohablantes; y en particular los españoles, sumidos en el aislamiento y la mediocridad. No obstante, comparando nuestra suerte con la de aquellas cátedras dedicadas al estudio del hermetismo en el resto de países europeos, no podemos quejarnos, pero si le soy brutalmente sincero, no me siento demasiado cercano al resto de colegas adheridos a este campo académico que se supone es el “hermetismo”, así que me trae al pairo.
Supongo que depende de a quién se le pregunte, quiero decir, entiendo que en determinados círculos académicos dotados de niveles de financiación elevados, gran prestigio, y en los que un número de investigadores razonable publica con asiduidad trabajos de una calidad científica extraordinaria (y tengo en mente a un círculo académico muy restringido cuando digo esto), a iniciativas como Studia Hermetica se las mire un poco… desde lo alto, pero a todos ellos les dedico varias preguntas retóricas: ¿cree que hubiera sido capaz de lo antedicho con unos recursos tan escasos y un apoyo tan limitado?, ¿y además viviendo en un país donde a duras penas se valora la cultura escrita, académica y científica?
¿Saben con qué me quedo de este fructífero periodo? Con el privilegio de haber podido conocer a personas únicas y de haberme dedicado a lo que realmente me gusta sin tener que pelotear o inclinarme ante nadie. Los buenos recuerdos constituyen el mayor de los tesoros.
Sin más preámbulos, he aquí los proyectos de investigación actuales y futuros, junto con sus objetivos inmediatos:
En SHJ
-The Egyptian Hermes (ss. I-V d. C.): edición de textos herméticos y neoplatónicos; nueva edición crítica restringida* de los textos herméticos en castellano.
-The Occultist Database/ The secret history of Psychology (1800-1950): edición y análisis de textos ocultistas, teosóficos, espiritistas, metapsíquicos; asimismo, junguianos y psicoanalíticos. Nueva edición crítica bilingüe, ilustrada y restringida* de Zanoni, de Bulwer-Lytton.

Si está interesado en adquirir un ejemplar, por favor, póngase en contacto conmigo en el siguiente correo electrónico: adocentyn@outlook.com. Escribiré un post ad hoc, no obstante, aclarando los pormenores de esta nueva edición y dándole mayor difusión.
-Hermes Hispanicus (ss. XVI-XVII): análisis y edición de textos de inspiración hermética escritos en lengua castellana.
En eXcogito
-The Occultist Database (1800-1950) (artistic side): creación de galerías de pintores románticos, simbolistas y expresionistas.
-Pandemonium, noir sci-fi: publicación de obras literarias y ensayos on the Futures studies.
*Con “restringido” nos referimos a que no serán ni libres ni gratuitos.
Si es usted especialista en tales materias y desea participar en su desarrollo, no dude en contactar con nosotros.
Recuerde que Studia Hermetica Journal y Azogue Journal son proyectos científicos privados y autofinanciados, no un conjunto de materiales online amateurs, por lo que si tiene en mente pedirnos apoyo académico “serio” (es decir, más allá de cuestiones básicas o generales), tenga en cuenta que esperaremos de usted una contrapartida, ya sea en forma de donación de libros, en una donación monetaria o en el intercambio profesional.
Ahora sí, ¿qué deseo para el futuro de SHJ? En primer lugar, deseo que una institución privada o pública se haga cargo de su publicación (de hecho ya lo intenté en dos departamentos de Historia Antigua de sendas universidades), con un resultado… ambiguo. Obviamente no para desvincularme u olvidarme de mi propio proyecto, que tanto me ha costado sacar adelante, sino precisamente para consolidar su viabilidad a largo plazo, aunque ello me cueste quedar relegado a un segundo plano. En segundo lugar, deseo que se convierta en un lugar de acceso restringido online y on-site dedicado al estudio multidisciplinar del hermetismo y otras corrientes platónicas y “ocultistas”, sin perder su lado divulgativo; para ello necesitaríamos un sponsor más activo y dispuesto a publicar la revista en papel, lo mismo que organizar congresos, ponencias y sesiones de trabajo anuales. Y por último, que más investigadores jóvenes se sumaran a nosotros, encauzando sus doctorados o estudios hacia estas turbias aguas del conocimiento; y digo “jóvenes” porque he descubierto durante estos años que los académicos, llegados a una edad, pierden la ilusión, las ganas y la pasión por su objeto de estudio, dejándose morir en un letargo intelectual indefinido. Y por qué no decirlo, los jóvenes (españoles e hispanohablantes) aún están desprovistos de muchos de los defectos de las generaciones anteriores: carencias filológicas y lingüísticas de toda clase, tendencia a la endogamia académica y en fin, a cerrar la mente ante las novedades interesantes que este mundo nos ofrece. Aunque por otro lado, compruebo algo abochornado cómo esos jóvenes investigadores sufren de otros defectos igualmente alarmantes: “titulitis” (el peor, quizás), falta de iniciativa y capacidad de trabajo, y servilismo acrítico (aunque creo que esto último comienza a cambiar).

Por lo demás, se han alterado ligeramente las normas de publicación, ampliando la extensión de los artículos y los ensayos a cincuenta páginas y las reseñas a diez. La razón es sencilla: en SHJ deseamos dar cabida a estudios cuyo aparato crítico necesite integrar un mayor número de referencias bibliográficas y un análisis mucho más generoso; asimismo, nos interesa ir encauzando nuestra línea editorial hacia la edición crítica (o a traducciones libres y anotadas, sencillamente) de los textos, un recurso esencial en nuestra disciplina académica. En lo que respecta a la reseña crítica, esperamos que ésta gane protagonismo en el futuro, revalorizando el venerable arte del comentario de texto sobre la brevedad y el reduccionismo a los que estamos habituados; esto es así porque en no pocas ocasiones vale más realizar un adecuado ejercicio de reflexión sobre lo ya publicado, que "expulsar" al mundo nueva literatura que poco o nada añade al entendimiento del hermetismo y las corrientes asociados a éste.  En pocas palabras, deseamos centrarnos cada vez más en los textos, compaginando un análisis filológico, historiográfico y filosófico de los mismos. En esto del hermetismo y el "esoterismo" comprobamos cómo se suelen citar las fuentes con excesiva ligereza, pasando por alto que una inmensa mayoría de éstas aún están por editar, clasificar y estudiar correctamente. 

Y finalmente, se ha alterado el aspecto estético de la revista. No es lo esencial, ni mucho menos, pero siempre nos hemos preocupado de cuidarlo. Elegancia, profesionalidad y sobriedad son los elementos que deseamos imprimir a lo que hacemos. 

En fin, que seguimos adelante, que no es poco, cerrando un año particularmente bueno, quizás el más productivo desde 2012.

Muchas gracias por seguir ahí.

lunes, 30 de diciembre de 2013

L'imagination créatrice

–Sinclair, es usted un niño. Su destino le quiere. Un día le pertenecerá por completo, como usted lo sueña, si usted le es fiel. Hermann Hesse, Demian (1919).
Rompo el relativo silencio de este cuaderno de notas académico con el fin de dar por inaugurada un nuevo número de Studia Hermetica Journal, y una nueva sección de la revista: eXcogito. Dicho número no es otro que el dedicado a la Vis Imaginativa de las corrientes herméticas y esotéricas, que en su dimensión on-site ha adoptado la forma de una soirée muy especial y fructífera en Granada, y online, pues en este nuevo número que presentamos. Desde el principio lo tuve claro: quería organizar con el Dr. Francisco Villalobos algo al margen de los circuitos universitarios, algo que los asistentes recordaran y que diera mucho juego a este humilde proyecto que es Studia Hermetica, y además algo en homenaje a las corrientes ocultistas, teosóficas, espiritistas, metapsíquicas y neo-paracelsistas del tránsito del siglo XIX al XX. Ahora explicaremos más cosas sobre esto, pero antes quisiera dar las gracias a todos los asistentes, y en especial a Javier y a Francisco, los dos organizadores del evento que hemos denominado Miroir: Nous sommes l’obscurité qui reste après toute lumière; ellos han sido los verdaderos artífices de la parte más importante de “El Ritual”. Sin su pasión, ayuda, experiencia y creatividad, nada de esto hubiera sucedido. Da gusto trabajar con personas así.
¿Por qué el ocultismo?, ¿por qué ahora?, ¿qué es eso de “El Ritual”? Empecemos, si no os importa, por explicarnos brevemente: la filosofía hermética, o eso que denominamos como tal un poco a la ligera, desde el principio tuvo una fuerte carga evocadora y sugerente, y esto no es diferente para nosotros, los hombres contemporáneos. El Renacimiento obedece a parámetros bien distintos y prefiero no aludir a sus realidades aquí; por el contrario, deseo concentrarme en ese periodo de tiempo comprendido entre 1850 y 1950, un siglo en el que brillantes, curiosas, polémicas, divertidas, entrañables y fieras personalidades se dieron cita; ¿qué les parece si denominamos a este realidad con la etiqueta de “el síndrome fin de siècle”? Precisamente a ellos se refiere buena parte de esta sección ético-estética mencionada hace más de un mes, en la SHJ’s newsletter del periodo 2012-2013. Llevo diseñando y adquiriendo informaciones, y haciendo acopio de ideas sobre la misma desde al menos el año 2011, y es un buen momento para que vea la luz. Las distintas configuraciones mentales que he tenido sobre el asunto obedecieron a diversas etapas de mi vida, y a colaboradores que finalmente se terminaron por caer de la cartelera. Sin más explicaciones, he preferido que su nacimiento se desarrolle de este modo que ahora veis: en el Albaicín, y bajo la luna y las estrellas de la Alhambra, rodeado de buenos amigos y amantes de las corrientes ocultistas.
En una casa de trasfondo espiritual, y en ese entorno idílico que os imagináis, nos dimos cita unos buenos amigos, accediendo a un espacio excavado en las mismísimas entrañas de la tierra: “El laboratorio mágico”; de la concentración lograda por los invitados al evento y de su irradiación surgió el magnetismo animal, y de este, las ideas-formas de las que se valdrían para llegar a la clarividencia, privados de su sentido principal. Porque precisamente de eso se trató para los hombres y mujeres de la Belle Époque: de alcanzar el estado de clairvoyance mediante una ceremonia mágica convenientemente imantada y dirigida por una adecuada concentración y estado mental, o bien partiendo de formas gnoseológicas aún más heterodoxas, como son el estado mediúmnico, el trance inducido, o la escritura automática derivada, llevado a cabo por los teósofos, o bien mediante las séances apropiadas, donde los médiums espiritistas decían contactar con esas regiones ilimitadas y ocultas donde los esprits moraban.
Pero no sólo de clarividencias vivían estos entrañables magistas y pneumaturgos, sino que el arte en sí mismo era también un medio para conocer la realidad que nos rodeaba y que se abría bajo nuestros racionales pies. Estos y otros principios eran el caldo de cultivo adecuado para que surgieran cientos de hermandades “esotéricas”, así como revistas, asociaciones, y corrientes artísticas. No obstante, mi forma de trabajar sobre las mismas está siendo, digamos, abierta: no pretendo tanto elaborar con exhaustividad dónde empiezan y dónde acaban las fronteras entre una y otra corriente “ocultista” (por otro lado, una empresa “taxonómica” realmente planteada en este nuevo número especial), sino recrear con cierto esmero aquel ambiente de fin de siglo, un ruedo pseudofilosófico y pseudocientífico traducido en infinitos ríos de tinta, y del que caí enamorado años ha.
Este trabajo se encauzará, en cualquier caso, en lo que he llamado The Occultist Database, que es eso mismo: una base de datos académica en la que me centraré en aquellas personalidades vinculadas con las corrientes ocultistas que más me interesan, y a la que se podrá acceder exclusivamente a través de nuestra campaña de crowdfunding. En la actualidad dispongo de bastantes fuentes e informaciones sobre la materia, y además en breve recibiré un buen número de materiales de sumo interés procedentes de diversas bibliotecas europeas. En realidad, planeo construir un armazón teórico que me aproxime de una manera dinámica y holística a nuestro periodo, teniendo en cuenta no sólo las fuentes esotéricas y ocultistas, sino también los filósofos, escritores y científicos que las atacaron e inspiraron. Se trata de recuperar la esencia ético-estética de toda una época, valiéndonos de la celebración de eventos artísticos y académicos, y de la publicación de artículos científicos. Para ello nos centraremos en un análisis no sólo histórico-crítico, sino también filosófico; dense cuenta de que muchos conceptos teóricos se han perdido o se han desvirtuado por el mero transcurrir del tiempo, y ya es hora de poner en valor el trabajo y la dedicación de esos hombres y mujeres que tanto arriesgaron, que tanto se equivocaron y que tanto lucharon por saber y perseverar, consiguiéndolo o pereciendo en el intento.  
Y todo esto lo he hecho en homenaje a ellos, pero particularmente bajo los buenos auspicios de una grandiosa pintora: Hilma af Klint (1862-1944), cuyo legado puede ser actualmente visitado en el Museo Picasso de Málaga. La Srta. Klint ejecutaba sus obras tras ser inspirada por los “grandes maestros” y otras supuestas entidades astrales que la visitaban a través de sus estados mediúmnicos, en el contexto de complicados rituales llevados a cabo por el grupo denominado de Las Cinco. ¿El resultado? Auténticas maravillas que adelantan y pronostican la Abstracción, un movimiento que bebió en sus inicios de estas obras de inspiración teosófica. Sin más preámbulos, les animo a que acudan a las salas malagueñas y disfruten de una producción pictórica que la propia artista reservó para nosotros, los ciudadanos del futuro, por considerar, quizás acertadamente, que sus contemporáneos no iban a entenderla y aprehenderla adecuadamente. Bien, nosotros podemos, o al menos nuestros invitados pudieron: las sinuosas y acariciantes formas de sus lienzos, y los perfumes pastel que de ellos se desprenden, nos embriagan y embelesan a comienzos del siglo XXI. Por derecho propio, La Srta. Klint se ha convertido, junto con Frida Kahlo, Egon Schiele, Vincent Van Gogh, Ramiro Tapia, y Léon Spilliaert, en uno de mis pintores favoritos.
Religio creatores. Desde el principio lo supe: la filosofía de Friedrich Wilhelm Nietzsche iba a ser la bandera por la que se regiría el resto de mi vida. La creación como fenómeno en virtud del cual el ser humano, el hombre, se supera a sí mismo, y lega a sus descendientes un nuevo mundo, repleto de posibilidades y de peligros. El autoconocimiento y el vitalismo como motores de un santo ¡decir sí! que se despliega con inusitada violencia. Demian y la marca de Caín a la que fueron sometidos los hombres modernos. Somos celestógrafos porque bebemos de los mismos cielos estrellados en los que nadaron August Strindberg y Camille Flammarion. Y este precisamente es el sentido de eXcogito, como nueva sección y sentido de este humilde proyecto nuestro. La creación es superior a la erudición porque es la llave que abre las puertas de la excelencia y de la innovación en las sociedades, y ambas realidades humanas se buscan y se necesitan por igual. En este orden de cosas, no imaginan lo que me pude reír con la “introducción a la introducción” del Br. D. Agustín Echavarría al Catalogus Librorum Doctoris D. Joach. Gómez de la Cortina, tomo 5, Matriti: Apud Eusebium Aguado, 1859; en este hilarante recorrido, el susodicho desplegó una batería de chascarrillos castizos tan agudos como veraces en relación con la fauna adherida a la literatura y su pequeño gran mundo, en el que nos incluimos los locos de Azogue y de SHJ, y también con respecto a la creatividad literaria y su sentido: ¿Qué hubiera sido de Virgilio sin Homero? ¿Acaso la obra de un grande provoca la pequeñez creativa de sus sucesores?, ¿la erudición aplasta la creatividad? Desde mi punto de vista la retroalimenta. Nadie sabe con exactitud en qué consiste esa laguna maravillosa en función de la cual un individuo despliega sus alas y planea sobre sus contemporáneos varios kilómetros por encima. ¿Inteligencia? No, algo más que eso. ¿Genio? Desde luego, pero uno elaborado de una especial pasta.
Nueva sección de la revista online Studia Hermetica (ISSN-e: 2174-0399): http://excogito.studiahermetica.com/

Reportaje fotográfico a cargo de Ana Martínez-Osorio (fotógrafa independiente y filóloga inglesa: http://fotoblanconegro.blogspot.com.es/). Todos los derechos reservados ©.  

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